Por un buen uso del claxon

El claxon, bocina o pito, como algunos conductores coloquialmente llamamos, es un elemento obligatorio en nuestros vehículos  y es necesario para evitar accidentes. ¿Pero realmente sabemos en qué situaciones tenemos que utilizarlo y en qué casos tocarlo está prohibido? ¡En la entrada de hoy te lo vamos a contar!

La utilidad primordial del claxon de nuestro vehículo es alertar de un peligro a otros conductores o usuarios de la vía, pero muchas veces se utiliza de forma incorrecta para otras cosas. Por ejemplo: saludar a un conocido, avisar a un conductor detenido en un semáforo en verde, como queja de una maniobra incorrecta de otro conductor, repetidamente cuando un coche obstaculiza la vía, etc. Por otro lado existen conductores que nunca lo usan.

Si vives en una ciudad, seguramente  sufras de una elevada contaminación acústica. Esta no solo está generada por el ruido de nuestros automóviles, también por las obras públicas, vehículos de limpieza y la algarabía habitual que generamos todas las personas. Por eso, no es de extrañar que nuestras administraciones tengan que regular el nivel de ruidos para nuestro confort y salud.

El uso del claxon queda regulado en el artículo 110 del Reglamento General de Circulación, que prohíbe emplear señales acústicas de sonido estridente y sin motivo reglamentariamente permitido bajo multa de 80€. También está prohibido usarlo cuando vemos una señal R-310, salvo el caso que sea para evitar un accidente. Estas señales se encuentran cercanas a hospitales o residencias de enfermos.

 

Por un buen uso del claxon

¿Cuándo está permitido el uso del claxon?

Solo existen 3 excepciones donde se nos permite usar el claxon:

Queremos evitar un posible accidente

En este caso tocamos el claxon para prevenir un percance cuando circulamos con baja visibilidad o por vías estrechas.

Al realizar un adelantamiento

Cuando queremos avisar de nuestra intención de adelantar al conductor que circula delante siempre que este no haya indicado su intención de realizar un adelantamiento.

Como vehículo en servicio de urgencia

Cuando nos vemos obligados a circular como vehículo prioritario en servicio de urgencia. En esta situación hay que conectar también las luces de emergencia y tocar el claxon intermitentemente. En vez de usar la bocina, también podríamos agitar un pañuelo por la ventanilla.

 

Sanciones por utilizar el claxon de forma indebida

Por mucho que veas a otros conductores pitar reiteradamente, no quiere decir que no seas tú el sorprendido con una multa por hacer lo mismo. A continuación resumimos las multas que te podrían poner por tocar el claxon:

  • Utilizar señales acústicas de sonido estridente: 80 €.
  • Utilizar señales acústicas sin motivo reglamentariamente admitido: 80€.
  • No obedecer la señal R-310 de prohibición: 80€.
  • Circular con un vehículo utilizando señales acústicas especiales sin tener carácter de vehículo prioritario, especial o de transporte especial: 200€.
  • Circular con un vehículo no prioritario con aparatos emisores de señales acústicas especiales: 200€.

 

Así que si no quieres verte sorprendido con una multa por utilizar el claxon de forma incorrecta, olvídate de tocarlo para celebrar que tu equipo de fútbol ha marcado un gol o porque estés atrapado en un atasco y tengas prisa o porque viste a tu amigo y quieres saludarle 😉

Como siempre, desde Fènix Transport abogamos por un buen uso del Reglamento General de Circulación para una movilidad segura y sin contaminación acústica.